Una primera crisis epiléptica en adultos no siempre es un evento aislado: puede ser la primera manifestación de un cáncer oculto. En este gran estudio nacional danés, publicado en JAMA Neurology con casi 50.000 adultos sin cáncer previo, el riesgo de diagnóstico de cáncer durante el primer año fue del 4,1%. El aumento fue especialmente marcado para tumores neurológicos, con un riesgo absoluto del 2,4% y una incidencia 76 veces superior a la población general; también se observó un incremento para cánceres no neurológicos. Para los estudiantes de medicina, el mensaje clave es que una primera crisis debe abordarse con una evaluación etiológica rigurosa, considerando cáncer oculto en pacientes seleccionados según edad, clínica y contexto.
